Últimamente está en auge entre las grandes compañías intentar cumplir los 14 criterios de accesibilidad establecidos, una moda fácilmente vinculable a la popularización de la Responsabilidad Social Corporativa.
El sistema es sencillo, como el de los hoteles: si tiene una A, la página cumple con varios criterios de accesibilidad; si tiene AA, cumple con bastantes criterios, y si tiene AAA es que cumple con casi todos los 14 criterios de accesibilidad.
La diferencia entre un sistema y otro es que en los hoteles hay unos supervisores que comprueban que las instalaciones cumplan los requisitos mínimos para poder otorgarse una estrella, mientras que en la accesibilidad, es la propia empresa la que se autocalifica. ¿Quién es el supervisor, pues?
Tú, yo, nosotros.
Internet es de los pocos sistemas que son controlados íntegramente por sus usuarios, el que tiene una relación más directa con ellos. Éstos lo crean, lo hacen evolucionar y lo controlan. Así, somos los usuarios los que hacemos de supervisores, aunque no sólo comprobamos que cada página tenga la calificación adecuada, como los auditores de los hoteles, sinó que además somos nosotros los que califican la página web en ella o en un blog, foro, chat… paralelo.
Y así, me remito a la primera entrada que realicé en este blog, en la cuál comentaba este video:
Zattoo es uno de las decenas de programas que te permiten ver televisión por internet. Hace unos meses tenía cierta popularidad, y éramos muchos los que lo instalamos para poder ver nuestras series y programas favoritos desde la pantalla del ordenador mientras trabajábamos, chateábamos, etc. Sin embargo, un buen día, tras una actualización, Zattoo se hizo de pago; o lo que es lo mismo, para ver las televisiones en abierto (gratuitas) empezaron a pedirte que pagaras.
La publicidad, las menciones en los programas, los patrocinios, el product placement, etc., gracias a los cuales la televisión se puede permitir la emisión sin más pago por parte del espectador que su atención, son igualmente reproducidos, de la misma forma, cuando la televisión es vista por internet que cuando es vista por televisión. Así pues, ¿cómo se justifica el hecho de que por verla por aquí haya que pagar y por otros soportes no? Además, recordemos que internet permite una medicoón de los GRPs mucho más exacta, de forma que sería una forma de que las cadenas pudieran vender una campaña y su emisión al precio de unos GRPs más reales que no si no se tienen en cuenta los espectadores electrónicos, los impactos de los cuales actualmente están siendo regalados a los anunciantes.
Este chiste parece bastante ilustrativo de lo que está sucediendo hoy en día con los derechos de imagen y la privacidad de las acciones de uno. En internet podemos ver varias webs con imágenes de playas nudistas, de parejas grabadas haciendo el amor sin saberlo, de gente siendo atracada…
Esto es un problema difícil, sí, pero que se debería solucionar de alguna manera. Miles de mentes brillantes trabajando sobre protección en internet y otras miles echándoles una mano deberían encontrar la solución. Es muy difícil que uno mismo se pueda encontrar en la inmensa web en un momento de estos, sin embargo, es más probable que alguno de sus conocidos, o miles de personas que no lo sean, lo vean en un momento comprometido en que él, bajo ningún concepto, aceptaría ser visto.
Buenafuente hace poco ganó el juicio por las fotografías que le hicieron mientras estaba en una playa nudista. Por suerte, aparecieron en una revista bastante popular y él las vio y pudo denunciarlo. Sin embargo, ¿qué hubiera pasado si estas imágenes se hubieran colgado en internet en páginas en qué sólo aquellos que buscan este tipo de imágenes acceden? ¿Se habría enterado de que miles (o millones) de personas lo ven desnudo?¿Y si lo hubiera hecho, hubieran encontrado al culpable para multarlo?
Esto debería tener una respuesta afirmativa. Por el bien de todos.
Ya hace un mes o así que por televisión se está emitiendo este anuncio de AXA Seguros
Como vemos, el mensaje de la campaña se basa en prometer que la compañía está comprometida con sus clientes y que los escucha. Sin embargo, internet puede demostrar que este compromiso no es tan intenso como prometen, ya que parece que la compañía considera que éste no es un medio por el cual escuchar, o sí escuchar pero no atender, ya que hay varias críticas en la web que no han sido tomadas en cuenta…
Y varios blogs en contra de la campaña como por ejemplo aquí y aquí.
Podemos ver que estos blogs que, en principio sólo denuncian un posible plagio publicitario, en realidad lo que hacen es destrozar de raíz la reason to believe de la principal promesa del anuncio: que la compañía escucha y es comprometida. Si lo fuera, al escuchar estas críticas debería haber tomado alguna medida, ¿o quizás no hay que llevarlo tan al extremo?
Ya falta poco para que se estrene la nueva entrega de la interminable (e innecesaria) saga de James Bond, Quantum of Solace. Sin embargo, aquí ya se puede gozar del trailer de la película y de algunas escenas, así como del making of, gratuitamente.
Por otro lado, la super productora MGM ya ha anunciado que próximamente colgará alguno de sus clásicos en la página de videos más importante del mundo: youtube.
Quizá esto significa una vuelta de página, un paso adelante, en la aceptación de internet como forma de consumir cine, y ya, por fin, se está dejando de perder el tiempo y el dinero en intentar desinventar una tecnología que ya hace años que funciona y que ha demostrado unos maravillosos resultados y una perfecta aceptación.
De todas formas, parece que hay países más avanzados que otros en este aspecto. Mientras en Estados Unidos ya se empiezan a emprender iniciativas como éstas, o la de permitir páginas web desde las cuales se puede disfrutar de los estrenos a cambio de visualizar publicidad; en España el carismático presidente de la SGAE sigue presionando para cobrar en la Expo de Zaragoza los derechos de las canciones tradicionales que ponían los stands de los países invitados, como se puede leer aquí.
Desde hoy es posible andar por la Roma Imperial de antes de Cristo gracias a los mapas de Google Earth.
Sin duda, esta es una apuesta de la empresa más grande y probablemente innovadora del mundo de internet hacia esta nueva corriente que está inundando casi todos los nuevos productos tecnológicos y que, a la vez, éstos hacen posible: el edutenimiento.
Consiste en aplicar la idea de divertirse mientras se aprende, de educar mientras entretienes. Esto es una propuesta que ya hace años que vaga por el mundo de la enseñanza, sin embargo, parece ser que sólo a través de los medios interactivos se está podiendo aplicar a la práctica.
Unas cuantas entradas más abajo abordé un tema que lleva volteando por los círculos científicos desde hace ya unos siglos: la creación de una inteligencia artificial similar a la humana.
Una de las vías que se están explorando en este sentido es la creación de ordenadores que funcionen con moléculas de ADN creado de forma artificial. En este sentido, ya se ha creado un pequeño prototipo que vence a cualquiera al 3 en raya llamado MAYA-II. La idea es que las cadenas de ADN tienen una gran facilidad para asociarse con secuencias complementarias de ADN, además de trabajar con cuatro letras A, T, G, C en lugar de con un código binario de dos números.
Gracias a eso, los sistemas biológicos de este tipo se calcula que podrían superar en más de un millón de veces (que se dice pronto) la velocidad de un ordenador convencional, además de lograr una eficacia energética de más de diez mil millones de veces mayor, y la densidad de información se multiplicaría por un factor de un millón.
Con todo esto, la gran duda que parece surgir es: ¿somos tan perfectos que podremos crear un ser más inteligente que nosotros, o somos tan estúpidos que cualquier tipo de vida creado artificialmente nos da mil vueltas?
Aunque, por otra parte, también podríamos preguntarnos: ¿es la velocidad y eficacia energética los únicos varemos a tener en cuenta para calcular la inteligencia?
Hoy ha salido en los periódicos que el departamento de Justicia de Estados Unidos ha obligado a Google a retirar su plan de alianza publicitaria con Yahoo; de forma que el buscador ya no podrá vender anuncios en la Red para el portal. El argumento que se ha dado es que si se aceptara, Google obtendría demasiado poder en Internet.
Pobretes estos yanquis de Justicia, que no saben cómo funciona el mundo hoy en día…
PD: No hace falta decir que el damnificado ha sido Yahoo, que bastante mal lo está pasando ya para convencer a sus inversores de que hizo bien en rechazar la oferta de 36.000 millones de euros de Microsoft.
Habiendo leído la teoría de The Long Tail [Chris Anderson, Wired] debo señalar una pequeña inexactitud.
A muy grandes rasgos, el autor de dicha teoría afirma que hay una cola infinita de pequeños productos, no mayoritarios, que con internet y el famoso lineal infinito se pueden comercializar y pueden ser una gran fuente de ingresos, así nace el marketing de nichos.
Sin embargo, teniendo en cuenta que hoy en día internet se basa en el sistema de conmutación por paquetes ideado por Robert Kahn y la transmisión P2P, deberíamos precisar que la larga cola no es infinita, sino que tiene un abrupto final. Ese final es el de aquellos productos (canciones, películas, etc.) que no son suficientemente mayoritarios para ser una minoría, es decir, aquellos que muy pocas personas conocen y que no se pueden descargar porque hay muy pocos servidores con este contenido.
Long Tail descrita por Chris Anderson en la revista Wired
Long Tail real con el sistema de conmutación de paquetes
Un ejemplo de lo que quiero comentar se ilustra realizando el siguiente experimento con un programa de descargas como Bigtorrent :
Primero intentamos descargar uno de los últimos estrenos de cine, una película americana comercial. Veremos que no tarda ni 5 minutos en descargarse completamente ya que hay miles de usuarios descargándosela a la vez y de esta forma se van sumando sus anchos de banda a la velocidad de descarga a tu ordenador.
Ahora, intentaremos descargar algún clásico del cine francés, español, italiano… veremos como esa descarga ya no se realiza en 5 minutos sino más bien en días, o meses, o incluso tendremos que cancelar la descarga y buscar nuevas entradas para probar de bajarla desde otro servidor porque no encuentra ningún usuario conectado con esta referencia.
Y para finalizar la prueba, graba un archivo de voz con el micro y guárdalo en tu espacio de disco compartido, ve a otro terminal y prueba de encontrarlo.
Con este experimento, se demuestra que The Long Tail no es infinita y que no termina con la dictadura de lo comercial sino que, simplemente, amplia el concepto. Quizá ya no hace falta vender 100.000 copias para ser rentable, pero sí que se tiene que superar un cierto nivel de interesados en el producto para poder estar dentro de esta cola.
Hay una cosa que me sorprende cada vez más: el éxito imparable de Facebook.
Todos sabemos que hay decenas (si no cientos) de redes sociales en internet: myspace, tuenti, hi5… y así una larga cola; sin embargo, de todas ellas, la que está obteniendo mayor éxito es la que es, probablemente, la más compleja de todas, la que presenta una navegación menos intuitiva: Facebook.
Encontrar una aplicación concreta, si no te la manda un amigo, resulta imposible; lo mismo pasa con los grupos, las fotografías… Además, las notificaciones no se mantienen marcadas como no leídas una vez has leído el listado, de forma que (a no ser que abras los enlaces en otras pestañas del navegador) cuando vuelves ya no sabes qué notificación has visto y cuál no.
Dicho esto, y teniendo en cuenta que, efectivamente, el primer comentario de alguien que se abre una cuenta de facebook suele ser “qué complicado es”, ¿Qué es lo que hace que, en vez de pasarse a otra red social y abandonar esta, todos acabemos inviertiendo gran parte de nuestro tiempo para aprender a utilizarla?
Quizá una solución para mejorar la navegabilidad de Facebook sea aplicar el mismo sistema que utiliza LinkedIn, ir sugiriéndote paso a paso qué tienes que hacer. En este caso, pero, no tanto para completar tu perfil sino para aprender las diferentes posibilidades que ofrece.
Para más información sobre tutoriales interactivos amenos e intuitivos, consultar el artículo de Sergio Sánchez Mancha “Alentando a los usuarios“